Comparativa gratuita · software libre frente a prueba temporal

ActiveCampaign vs Ghost gratis: dos caminos opuestos para no pagar de más

Quien busca una forma gratuita de sacar una newsletter topa con ActiveCampaign y Ghost y descubre que las dos palabras «gratis» no significan lo mismo. ActiveCampaign no tiene plan gratuito permanente: deja probar la plataforma con una prueba gratuita y, cuando toca pagar, Starter empieza en 15 $ al mes con facturación anual para 1.000 contactos. Ghost es software de código abierto que puedes instalar en tu propio servidor sin pagar licencia; el coste real lo marcan el servidor, las actualizaciones, las copias de seguridad y el servicio de envío de correo que contrates por tu cuenta, y si prefieres un alojamiento gestionado existen los planes Ghost(Pro).

A lo largo de estas secciones separamos lo que cada palabra «gratis» implica en trabajo y en dinero, comparamos publicación y membresías frente a automatización y CRM, y repasamos precios de entrada, escalado por tamaño de lista y migración en ambos sentidos.

La respuesta en dos ideas

La primera idea es el tipo de producto. Ghost es una plataforma de publicación: sitio web, newsletter, membresías y, desde el plan Publisher, suscripciones de pago con Stripe y analítica incluidas. ActiveCampaign es una plataforma de automatización con CRM: sus puntos fuertes son los recorridos que se disparan con el comportamiento de cada contacto, la segmentación y el historial comercial que comparte marketing y ventas. Si tu proyecto es un boletín que quiere crecer con suscripciones de lectores, la balanza se inclina hacia Ghost; si es un embudo comercial que necesita nutrir leads, la balanza se inclina hacia ActiveCampaign.

La segunda idea es el precio de entrada. ActiveCampaign ofrece una prueba gratuita, pero exige elegir un plan cuando la prueba termina: 15 $ al mes con facturación anual es el escalón de Starter para 1.000 contactos. Ghost ofrece dos puertas: autoalojar el software de código abierto sin coste de licencia y asumir tú la infraestructura, o contratar Ghost(Pro), cuyo plan Starter cuesta 15 $ al mes con facturación anual para hasta 1.000 miembros con web y newsletter incluidas.

Comparación rápida

Este cuadro resume la diferencia práctica entre las dos herramientas sin puntuaciones ni veredictos: cada columna describe el alcance real de cada opción tal como llega al mercado.

CriterioActiveCampaignGhost
Coste de entradaPrueba gratuita; sin plan gratuito permanente. Starter desde 15 $ al mes con facturación anual para 1.000 contactosCódigo abierto: 0 $ de licencia si lo alojas tú. Ghost(Pro) Starter desde 15 $ al mes con facturación anual para hasta 1.000 miembros
Qué resuelveAutomatización de marketing, CRM, segmentación y páginas de destinoSitio web, newsletter, membresías y suscripciones de pago
AdministraciónServicio en la nube; no hay nada que instalar ni mantenerAutoalojado: servidor, actualizaciones y copias a tu cargo; o Ghost(Pro) gestionado
Envío de correoIncluido en la plataforma que contratasEn autoalojado, un servicio de envío que contratas aparte
Usuarios de equipo1 en Starter y Plus; 3 en Pro; 5 en Enterprise1 en Starter; 3 en Publisher; 15 en Business
Suscripciones de pagoNo forma parte del núcleo del productoIncluidas desde Publisher; Starter las deja fuera

Qué significa «gratis» en ActiveCampaign

En ActiveCampaign, gratis significa prueba. Puedes abrir una cuenta, montar campañas, construir automatizaciones y tocar el CRM sin pagar durante el periodo de prueba, pero no existe un plan gratuito al que volver cuando la prueba se acaba. Cualquier proyecto que quiera seguir usando la plataforma después tiene que contratar un plan, y el más barado es Starter: 15 $ al mes con facturación anual para 1.000 contactos, con un solo usuario y un tope de cinco acciones por automatización.

Lo que ActiveCampaign administra por ti también forma parte del intercambio. La plataforma vive en la nube: no hay que elegir servidor, aplicar parches ni vigilar copias de seguridad. A cambio, cada crecimiento de la lista se traduce en una cuota mayor, porque el precio sigue al número de contactos que guardas en la herramienta.

Para un creador que solo quiere emitir un boletín, esa arquitectura resulta cómoda; para quien ya tiene audiencia propia y presupuesto ajustado, el hecho de que no haya escalón gratuito permanente es precisamente lo que empuja a mirar alternativas como Ghost.

Qué significa «gratis» en Ghost

En Ghost, gratis significa software libre. El código del producto es abierto y puedes instalarlo en un servidor propio sin pagar licencia: en ese sentido, el coste del programa es cero. Lo que sí asumes es el trabajo de administrar esa instalación. Un servidor que mantener encendido, las actualizaciones que Ghost publica a lo largo del año, las copias de seguridad periódicas para no perder ni artículos ni miembros, y un servicio de envío de correo contratado aparte, porque la newsletter necesita salir por un proveedor de entrega y eso no viene resuelto de fábrica.

Ese camino autoalojado encaja con quien tiene cierta soltura técnica o con quien prefiere pagar solo la infraestructura que usa. Si prefieres que el mantenimiento lo haga otra persona, Ghost(Pro) es el alojamiento gestionado: Starter cuesta 15 $ al mes con facturación anual para hasta 1.000 miembros con un usuario de equipo y web y newsletter incluidas, pero sin suscripciones de pago; Publisher sube a 29 $ al mes con facturación anual, sigue con el tope de 1.000 miembros y añade tres usuarios, temas personalizados, suscripciones de pago y analítica; Business llega a 199 $ al mes con facturación anual para hasta 10.000 miembros, 15 usuarios y soporte prioritario.

Las dos puertas conservan el mismo producto por dentro. Quien empieza autoalojado y después migra a Ghost(Pro) encuentra el mismo panel, las mismas membresías y la misma newsletter; lo único que cambia es quién se encarga del servidor.

Publicar y monetizar frente a automatizar y vender

Ghost está construido alrededor de la publicación. Un sitio web con artículos, una newsletter que sale a la misma audiencia que lee en el sitio, membresías que convierten a lectores en miembros y, a partir de Publisher, suscripciones de pago que cobran por acceso premium. Los planes gestionados escalan con el tamaño de esa audiencia: los primeros dos cubren hasta 1.000 miembros y Business cubre 10.000 con quince personas de equipo y soporte prioritario, así que una publicación en crecimiento tiene un escalón claro antes de necesitar condiciones a medida.

ActiveCampaign está construido alrededor de la automatización y el CRM. Su terreno es la secuencia que se dispara cuando alguien abre un correo, visita una página o cambia de etiqueta; la segmentación que separa a la audiencia por comportamiento; y el historial comercial que marketing y ventas consultan en común. El plan Starter cubre ese conjunto con un usuario y cinco acciones por automatización, y los planes superiores amplían lo que cada recorrido puede hacer mientras el precio sigue al número de contactos.

La diferencia no es de calidad sino de oficio. Ghost te pone la casa donde vive tu boletín: dominio, archivo, miembros y cobros. ActiveCampaign te pone la máquina que trabaja con cada contacto a lo largo del tiempo. Muchos proyectos terminan necesitando las dos cosas; la pregunta de esta comparativa es cuál de las dos necesitas primero y cuál puedes pagar desde el primer día.

Para quién encaja cada opción

Ghost cuando el proyecto es un medio propio

Ghost encaja con quien quiere publicar con criterio editorial: un sitio donde los artículos conviven con la newsletter, una lista de miembros que crece dentro de la propia plataforma y, más adelante, la posibilidad de cobrar suscripciones sin montar un sistema paralelo. Si estás dispuesto a autoalojar, el coste de licencia desaparece y el proyecto puede vivir con el gasto del servidor y del servicio de envío; si no lo estás, Ghost(Pro) empieza en la misma cuota mensual que el plan de entrada de ActiveCampaign.

También encaja con quien prefiere controlar su infraestructura. Tener el sitio y la base de miembros en una instalación propia significa decidir tú cuándo actualizar, cuándo hacer copia y a qué servicio de envío se conecta la newsletter, en lugar de depender de los cambios de producto de una plataforma de marketing.

ActiveCampaign cuando el proyecto es un proceso comercial

ActiveCampaign encaja con quien trabaja con leads: formularios que captan contactos, secuencias que los nutren, etiquetas que describen su comportamiento y un CRM donde el equipo de ventas ve el historial de cada uno. El plan de entrada cubre un usuario y un tope de cinco acciones por automatización, suficiente para embudos sencillos; los planes Plus, Pro y Enterprise abren segmentación más profunda, más usuarios de equipo y un equipo de cuenta dedicado.

También encaja con quien no quiere administrar servidores. La prueba gratuita permite montar el sistema completo antes de pagar y, una vez contratado, no hay copias de seguridad ni actualizaciones que vigilar. Lo que no ofrece es un escalón gratuito permanente, así que la herramienta solo compensa si el trabajo de automatización y CRM justifica la cuota mensual desde el primer mes.

Cómo crece la factura a medida que crece la lista

En ActiveCampaign, el número de contactos es la variable que mueve la factura. El escalón de 1.000 contactos cuesta 15 $ al mes con facturación anual; con 2.500 contactos, Starter sube a 39 $; con 5.000, a 79 $; y con 10.000, a 149 $, siempre con facturación anual. A partir de cierto tamaño, además, Starter deja de estar disponible y el suelo de precio se traslada a Plus. El volumen de envío también se liga a la lista: en Starter se envían hasta diez veces el tope de contactos al mes, de modo que una base muy activa puede quedarse corta antes de que lo esté el propio precio.

En Ghost(Pro), la factura salta por tramos de audiencia, no por contacto individual. Starter y Publisher cubren hasta 1.000 miembros con 15 $ y 29 $ al mes con facturación anual respectivamente; Business cubre 10.000 miembros por 199 $ al mes con facturación anual e incorpora quince usuarios de equipo y soporte prioritario. Entre 1.000 y 10.000 miembros la diferencia de precio es de una sola vez, lo que facilita presupuestar el crecimiento.

En un Ghost autoalojado, la licencia se queda en cero mientras la instalación aguante el peso de la audiencia: lo que sube es la factura del servidor y la del servicio de envío, que puedes cambiar de proveedor sin migrar la publicación. Para muchas publicaciones esa flexibilidad es el argumento decisivo del autoalojamiento; para otras, la tranquilidad de Ghost(Pro) o de ActiveCampaign justifica la cuota fija.

Migrar en los dos sentidos

Pasar de ActiveCampaign a Ghost empieza exportando tus contactos. La lista se importa como miembros de la publicación, y sobre ella hay que reconstruir lo que en ActiveCampaign vivía en forma de etiquetas y segmentos: en Ghost, esa organización se apoya en el propio sistema de membresías y en los campos de cada miembro. Los formularios de captación se vuelven a colocar en el sitio, y las automatizaciones más complejas no se trasladan tal cual, porque Ghost no tiene un editor de recorridos del mismo tipo; lo que sí se conserva es la relación directa con el lector y la posibilidad de activar suscripciones de pago desde Publisher.

El camino inverso, de Ghost a ActiveCampaign, arranca con la exportación de la base de miembros: cada dirección pasa a ser un contacto al que se pueden aplicar etiquetas, puntuaciones y recorridos automáticos. El sitio web y el archivo de artículos no viajan con la lista; siguen viviendo en Ghost o en el CMS que elijas, y ActiveCampaign se encarga de la capa de automatización y CRM que rodea al correo. Antes de anunciar el cambio conviene hacer una copia completa de la lista, enviar una prueba con un grupo pequeño y comprobar que la autorización de los suscriptores se mantiene intacta.

En cualquiera de los dos traslados, el orden que funciona es el mismo: copia de seguridad, importación, pruebas de envío y solo después el anuncio a la audiencia. Con la lista ya asentada en su nuevo hogar, las campañas y los artículos se retoman donde quedaron.

Preguntas frecuentes

¿Ghost es gratis de verdad?

El software es de código abierto y puedes instalarlo sin pagar licencia, así que en ese sentido sí es gratis. El «pero» es todo lo que conlleva el autoalojamiento: necesitas un servidor, aplicar sus actualizaciones, hacer copias de seguridad y contratar por tu cuenta un servicio de envío de correo para que la newsletter salga a la calle. Si prefieres que otra persona se encargue de esa parte, Ghost(Pro) empieza en 15 $ al mes con facturación anual para hasta 1.000 miembros.

¿ActiveCampaign tiene plan gratuito?

No tiene plan gratuito permanente. Ofrece una prueba gratuita para que montes campañas, automatizaciones y el CRM antes de decidirte; cuando la prueba termina, el uso continuado se paga. El escalón de entrada es Starter, a partir de 15 $ al mes con facturación anual para 1.000 contactos, con un usuario y un máximo de cinco acciones por automatización.

¿Cuál es la opción más barata el primer año?

Depende del camino que elijas. Autoalojar Ghost no cuesta licencia: el desembolso del primer año es el servidor y el servicio de envío que contrates, importes que tú decides. Ghost(Pro) Starter y ActiveCampaign Starter coinciden en la cuota de lista: 15 $ al mes con facturación anual para 1.000 miembros o contactos, es decir 180 $ facturados al año en ambos casos. La prueba de ActiveCampaign sirve para trabajar sin coste un tiempo, pero no es una alternativa permanente.

¿Puedo cobrar suscripciones con las dos herramientas?

En Ghost, sí: las suscripciones de pago forman parte del producto a partir del plan Publisher, que cuesta 29 $ al mes con facturación anual para hasta 1.000 miembros e incluye tres usuarios de equipo, temas personalizados y analítica. El plan Starter, de 15 $ al mes con facturación anual, cubre web y newsletter pero deja fuera las suscripciones de pago. En ActiveCampaign, la monetización de la audiencia no forma parte del núcleo del producto, que gira en torno a automatización, CRM y segmentación.

¿Cómo crece la factura cuando la lista se hace grande?

ActiveCampaign escala con el número de contactos: para Starter, 15 $ al mes con facturación anual a 1.000 contactos pasa a 39 $ a 2.500, 79 $ a 5.000 y 149 $ a 10.000; además, el envío mensual en Starter se limita a diez veces el tope de contactos. Ghost(Pro) escala por tamaño de audiencia: Starter y Publisher cubren hasta 1.000 miembros y Business llega a 10.000 por 199 $ al mes con facturación anual, con 15 usuarios y soporte prioritario. En un Ghost autoalojado, la licencia se mantiene en cero y lo que sube es la factura de tu servidor y de tu servicio de envío.

¿Se puede migrar de ActiveCampaign a Ghost y al revés?

Sí, en los dos sentidos. De ActiveCampaign a Ghost exportas tus contactos, los importas como miembros y reconstruyes formularios y segmentos dentro de la nueva publicación; las suscripciones de pago, si las necesitas, se conectan con un proveedor de pagos como Stripe. De Ghost a ActiveCampaign exportas la base de miembros, la cargas como contactos y vuelves a montar las automatizaciones y las etiquetas que quieras conservar. En ambos casos conviene hacer una copia de la lista, probar un envío pequeño con un grupo reducido y anunciar el cambio a tus lectores una vez comprobado.