El plan gratuito sirve cuando tu rutina es escribir y enviar
Es el escenario natural de quien acaba de empezar: una newsletter semanal o quincenal, una página de destino que enlaza desde la bio, un formulario embebido en el sitio y dos o tres etiquetas para saber quién llegó desde dónde. Con hasta 10.000 suscriptores y envíos sin tope, el plan cubre tranquilamente los primeros años de la mayoría de los boletines, y la segmentación incluida permite dirigir mensajes distintos a lectores distintos sin subir de plan.
También encaja con quien monetiza de forma sencilla: el plan gratuito permite vender productos digitales y suscripciones, así que una membresía básica se puede montar sin pagar cuota. Si además no te importa que las piezas lleven la marca de Kit y no necesitas flujos que trabajen solos, el plan gratuito no deja huecos evidentes.